Recorrido en la historia
En la aldea de Buena, Paul crió a Rudeus, enseñándole esgrima por las tardes, y contrató a Roxy como tutora de magia residente, al reconocer el talento de su hijo. Cuando, durante el embarazo de Zenith, se enredó con Lilia y ella también quedó embarazada, todo salió a la luz en un consejo familiar; Rudeus, con astucia, desvió la culpa hacia su padre, y Zenith perdonó a Paul, conservando a Lilia en la casa. Así nacieron dos hijas, Norn y Aisha.
Tras el Incidente de Teletransporte, que dispersó a la familia, Paul pasó años buscando a su esposa e hijos desaparecidos, hasta establecerse finalmente en el continente Begaritt. Su reencuentro con Rudeus comenzó con una pelea y un golpe, pero padre e hijo luego hicieron las paces. Al recibir noticia de que Zenith había sido hallada, Paul condujo una compañía al Laberinto de Teletransporte.
En lo profundo del laberinto, Zenith estaba sellada dentro de un cristal mágico custodiado por la Manatite Hydra, un dragón de piedra de muchas cabezas invulnerable a la magia. Antes de la batalla decisiva, Paul, reconociendo a su hijo como un igual, le ordenó salvar a su madre «aun a costa de tu propia vida». En el combate, Paul cercenó las cabezas de la Hydra, pero en el momento crucial protegió a Rudeus con su propio cuerpo y murió. Zenith fue salvada, pero su mente se perdió. La muerte de su padre se convirtió en un abismo de desesperación para Rudeus.