Historia
Badigadi aparece ya en el banquete de bodas de Rudeus, donde, de fiesta, lleva a Julie sobre el hombro. En la guerra final, en pago de una vieja deuda, accede por única vez a ponerse del lado del Dios Humano: este le pide que mate a Rudeus y a Orsted. Badigadi lleva a Geese sobre el hombro y, sin esfuerzo, hace retroceder incluso a Atofe y a otros demonios.
En la batalla decisiva, Rudeus, con la Armadura Mágica de Combate (templada por el entrenamiento con Orsted y Eris), lo contiene y le cercena los brazos, colocándolos en sellos especiales donde no se regeneran, lo que hace que el propio Badigadi se encoja. Al final, Orsted lo sella, pero no lo mata, a petición de Kishirika; sellados junto a él quedan tanto la Armadura de Guerra del Dios de la Batalla como la Espada Real del Dragón.
Orsted ofrece al derrotado Badigadi la oportunidad de abandonar al Dios Humano y jurarle lealtad, pero él se niega de plano, no por lealtad al Dios Humano, sino porque su «única vez» de guerra ha terminado y ya no lucha por nadie. Acepta esperar con paciencia en cautiverio: cuando —dentro de un siglo más o menos— termine la guerra de Orsted con el Dios Humano, ya no habrá motivo para retenerlo, y será liberado.